Hasta el pozo 158, la Lizama, llegó la comisión de expertos geólogos y científicos, ingenieros de la Universidad Industrial de Santander, para determinar las causas que provocaron el derrame de más de 20.000 galones de crudo en Barrancabermeja.

Nicolás Santos, director de la Escuela Ingeniería de Petróleos, de la Universidad Industrial de Santander, indicó que “lo que creemos que es la causa mayor de los afloramientos es una sobrepresión anormal del pozo, es una situación de ingeniería que nunca antes se había visto”.

Para estos expertos la solución inicial está en la cabeza del pozo.

“Como el pozo está sobre presionado lo que hay que hacer es quitarle y aliviarle la presión, para eso se está colocando un equipo que baja la presión de 440 PSI a 50 PSI. Con eso entonces si se garantizaría que se acaban los afloramientos”, agregó Nicolás Santos.

A los que si no les fue bien tratando de investigar las causas del desastre fue a los funcionarios de la Contraloría. 

“No nos han dado ninguna respuesta y nos están diciendo que no nos van a atender y tenemos que cumplir con esta verificación, nos corresponde como ente de control municipal”, indicó Oliva Olivella, contralora municipal de Barrancabermeja.

Pobladores afectados se quejan además de la suspensión de los servicios básicos.

“Si no hay energía no hay servicio para estas empresas, se mueren los pollos, se mueren los pescados. No hay agua porque no se pueden prender los motores y la comunidad se está viendo afectada”, indicó Isaac Cacua, campesino. 

Una semana tardará el arribo al puerto de Barrancabermeja de los equipos de alta tecnología para conjurar la emergencia, entre tanto, se planea crear un pozo alterno para frenar el derrame de crudo, de continuar las emanaciones en la superficie.