La Corte Suprema de Justicia condenó a una cooperativa y un supermercado a pagar una millonaria suma por la muerte de un trabajador durante su jornada laboral.

Se trata de una multa de 170 millones de pesos como indemnización que deberá pagar a la familia de un cotero que sufrió un accidente fatal cuando realizaba funciones diferentes a las contratadas.

Al trabajador se le ordenó pintar una pared alta, pero no esperó que se armara un andamio.

En cambio, utilizó un montacarga sin autorización y lo elevó a cuatro metros para subirse a una estiba.

Pero la estiba se volcó, el trabajador cayó desde esa altura y murió.

Según la Corte Suprema de Justicia determinó que pese a la imprudencia del trabajador, el empleador tiene responsabilidad por signarle labores ajenas a las asignadas.

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Por lo anterior, se le ordenó a la misma pagar la suma de 170 millones de pesos a la familia del hombre que se desempeñaba como cotero.