Todas las empresas que recauden más de 20 mil millones de pesos al año tendrán que establecer controles para determinar el origen del capital que reciben y determinar si éste es lícito.

Esta medida pondría freno, por ejemplo, a la contratación de músicos para fiestas de mafiosos, porque los músicos tendrán que probar que el dinero con el que les pagaron fue lícito.