974 mil millones de pesos le costó a la Nación organizar las elecciones legislativas de 2014, de acuerdo al informe de la Misión de Observación Electoral. Sin embargo el gasto de las campañas el que genera mayor interés de parte de los movimientos que vigilan los comicios.

Una fuerte inversión privada que se vuelve determinante para conseguir las elecciones y un débil control sobre financiadores son los aspectos que más llaman la atención.

Los gastos para campañas de Congreso en 2014 superaron los 196 mil millones de pesos, mientras que para Presidencia fueron e alrededor de 85 mil millones de pesos.

El informe destaca que un representante a la Cámara debe invertir unos 260 millones de pesos en campaña, por su parte un senador alrededor de 450 millones de pesos, cifra que solo recuperaría después de 15 meses con un salario que es en promedio de 30 millones de pesos mensuales.

Al respecto Alejandra Barrios, directora de la MOE sostuvo que “en Colombia es absolutamente imposible saber cuánto vale una campaña electoral, porque son recursos no están bancarizados, son recursos que entran en efectivo, que no están reportados y que terminan en un retorno directo al candidato a través de contratación pública”.  

Agregó que “si no logramos que el Consejo Nacional Electoral sea efectivo en el control de los recursos lo que vamos a seguir teniendo, desde los niveles más locales hasta los nacionales, será un círculo de financiación ilegal e ilegitima que termina devolviéndose a través de los recursos de los colombianos mediante la contratación pública”.