Hace 18 años Edison Lezcano, un humilde agricultor, fue sacado por hombres armados de su casa en Dabeiba, Antioquia y jamás regresó.

Su familia no imaginó que su cuerpo permanecía enterrado en una fosa común del pueblo víctima de falso positivo del Ejército; este lunes pudieron sepultarlo.

“Tenía dos niños y una niña de siete meses. Me siento muy agradecido porque a través de esta investigación hoy se le puede dar una cristiana sepultura a una persona que se hacía por desaparecida, fue muy duro”, dijo Milton Lezcano, familiar de la víctima.

El cuerpo de Edison es el primero identificado por la JEP luego de hallar una fosa con 17 restos en el cementerio de Dabeiba, hoy iniciaron una segunda inspección porque prevén que hay 45 más.

“Esto hasta ahora está comenzando, estamos en una primera etapa, seguimos toda la semana trabajando y confiamos en que podamos identificar muchas más víctimas y poder entregarle dignamente sus cuerpos a sus familiares”, sostuvo Alejandro Ramelli, magistrado de la JEP.

El alcalde de Dabeiba convocó a las víctimas de desaparición para tomar muestras de ADN y esclarecer casos de falsos positivos.

En el pueblo de Dabeiba se declararon tres días de luto.

Defensores de Derechos Humanos pidieron medidas cautelares para el cementerio.