Los enfrentamientos entre el EPL y el ELN, que mantienen sitiados a varios municipios en el Catatumbo, han provocado una parálisis en la movilidad y unos tres mil estudiantes no han podido regresar a clase.

La confrontación armada obligó a unas mil familias a establecerse en un refugio humanitario en el municipio de Acarí.

José Luis Solano, defensor de Derechos Humanos sostuvo que “hay una concentración de campesinos desplazados, por toda la situación de conflicto que se ha presentado y la violencia generalizada”.

Los enfrentamientos que ya cumplen más de una semana, y que han dejan cuatro muertos y tres civiles heridos, se presentan por el control territorial y el manejo del narcotráfico.

Ante la delicada situación del orden público, las autoridades educativas del departamento determinaron modificar el calendario escolar.

En las últimas horas, ha circulado un documento donde el EPL le declara la guerra al ELN, afirmando que “no tendrá compasión” con esta organización, lo que está generando aun más preocupación en esta región de Norte de Santander.