El mal comportamiento de algunos ciudadanos en Cali continúa, pese a la ley seca y el toque de queda decretado por la alcaldía, decenas de personas se volcaron a las calles en celebraciones.

Fiestas sin parar, el toque de queda y la ley seca fueron normas desobedecidas por algunos habitantes que decidieron celebrar, incluso en uno de los eventos fue necesaria la intervención del Esmad.

«En un procedimiento a una fiesta con 500 personas nos vemos en la necesidad de intervenir con la fuerza, lamentablemente la última instancia que se usa cuando se llega a un sector de estos», informó el general Manuel Vásquez, comandante de la Policía Metropolitana de Cali.

En la Línea 123 se han atendido más de doce mil llamadas, al menos tres mil son por riñas asociadas a la violencia intrafamiliar, intolerancia y alteración a la tranquilidad por el alto volumen de las fiestas.

«El balance que tenemos es que se han intervenido más de cien fiestas, hemos encontrado personas ingiriendo licor, se ha tenido que intervenir con comparendos y llamados de atención, han atendido y se han entrado a sus hogares», dijo Guillermo Londoño, subsecretario de seguridad de Cali.

La ley seca irá hasta las cinco de la mañana del martes 23 de junio al igual que el toque de queda, restricción que se reinicia a partir de las diez de la noche.