El gobernador de Cundinamarca, Nicolás García, anunció que se extremarán las restricciones a la movilidad, declarando el toque de queda en el departamento desde el jueves 25 de marzo hasta el lunes 5 de abril, cada día desde la media noche hasta las 5 de la mañana.

Los alcaldes tendrán total libertad de aplicar medidas como el Pico y Cédula en sus municipios, todo esto con el objetivo de evitar un tercer pico de contagio por COVID-19 durante la Semana Santa.

“Se radicará un oficio ante los Ministerios del Interior y de Salud pidiendo medidas más restrictivas en los municipios de Girardot, Ricaurte, Villeta, Anapoima, La Vega, Fusagasugá y La Mesa. Para ellos la medida comenzaría a las 10 de la noche”, explicó el mandatario cundinamarqués.

Durante una reunión, que contó con los secretarios de gabinete departamental, se estableció que a partir de este jueves rige la prohibición de consumo de alcohol en lugares públicos, las cabalgatas, los eventos con aglomeraciones y se acordó con la Iglesia Católica que no habrá procesiones.

Con respecto al transporte y movilidad, se anunció que desde este jueves se contará con 170 puntos de control en vías del departamento, dos terminales y 17 centros de despacho para verificar el cumplimiento del 70 % de ocupación en el transporte público.