Por primera vez entrega declaraciones el conductor de uno de los camiones incinerados en el Bajo Cauca hace una semana por el ELN. Su relato es estremecedor, no solo por el momento de horror que vivió esa noche, sino porque ahora quedó sin lo único que tenía para trabajar y ganar su sustento.

A las 8:20 de la noche del lunes 9 de diciembre, Juan Carlos Vera viajaba con su camión desde Medellín a Cartagena con un contenedor cargado de productos de aseo. Cuando atravesaba la troncal a la altura del municipio de Valdivia comenzó, lo que hoy describe como una noche de “pánico y terror”.

“Bajando al sector del Socorro bajaron guerrilleros que se identificaron como del ELN. Nos bajaron, incendiaron los carros […] Estaban vestidos de negro, sudadera, pasamontañas y con fusiles salieron de ambos lados de las carretera”, señaló el afectado.

En pocos segundos pasó de la calma a la angustia, relata que al bajarse les rogó a los delincuentes del ELN que no quemaran su vehículo, pero estos lo golpearon y sin compasión prendieron fuego.

“A uno le da impotencia y uno queda pasmado; me hicieron subir las manos, les rogué que no quemaran el carro y me pegaron un culatazo de fusil […], cargaban galones de gasolina, hacen un camino y prenden inmediatamente y coge fuerza el fuego”, manifestó.

Cuando pensó que la peor noche de su vida había finalizado.

“El carro que seguía era el bus, hicieron salir toda la gente sin maletas, sin nada, yo jalé la maleta y en medias quedé. Eso fue en cuestión de minutos, reclamaron celulares y al suelo. No dio tiempo de nada. [¿Los atracaron?] Sí, todo lo que tuviéramos en la mano”, agregó.

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Juan, de 53 años, se estremece y se llena de temor al recordar el ataque y dice que es grande la tristeza de haber perdido el camión que lo acompaña desde hace 9 años, de los 27 que lleva como conductor.

La Navidad para él y su familia ya no será igual.

“Pérdida total, un carro de 120 millones de pesos se perdió, la carga, el contenedor que iba para exportación. Nos sentaron en el tarro de agua, ¿a mi edad quién me va a dar trabajo?, me dejaron sin un sustento en la familia. Ahora para navidad sin trabajo, ¡es una tristeza! Volver a empezar y a mi edad es muy duro. No veo el ideal, dicen que es lucha para el pueblo y atacan al pueblo”, añadió.

Este conductor agradece conservar su vida y se aferra a su fe para comenzar de nuevo y poder llevar el sustento a su familia con lo único que saber hacer: conducir.