Desmovilizados de las Farc que están en proceso de reincorporación confeccionan tapabocas para donar a poblaciones rurales del centro de Colombia, mientras que soldados del Ejército las fabrican en varias partes del país para ayudar a evitar la propagación del coronavirus.

Con tapabocas y guantes puestos, los exguerrilleros trabajan en su improvisada fábrica en la zona de reincorporación de La Fila, en el municipio de Icononzo (Tolima), donde decidieron detener su producción de ropa para mujer desde el lunes pasado para dedicarse a fabricar este elemento de producción.

En cuanto al Ejército Nacional, el Batallón de Intendencia Las Juanas en Bogotá, encargado de confeccionar las prendas dotación de los soldados, frenó esa producción y ahora trabaja de lleno en las mascarillas para combatir el coronavirus, del que ya hay 491 casos confirmados en el país, de los cuales seis fallecieron y ocho se recuperaron.

Al mismo tiempo decidió detener su producción de prendas de dotación y comenzar la de más de 50.000 mascarillas con «un mínimo» de sus operarios.

«Se hizo un alto en la producción de la dotación de nuestros hombres, esto con el fin de proteger a nuestros operarios en esta situación del coronavirus y con un mínimo de ellos comenzar la producción y elaboración de más de 50.000 tapabocas», dijo el comandante logístico del Ejército, general José Walteros.

En ese sentido, fuentes de la institución explicaron que la mayoría de los empleados del Batallón de Intendencia Las Juanas son madres cabeza de familia y que, como parte de la cuarentena, ellas no están trabajando, por lo cual son los propios soldados los que están encargados de confeccionar las mascarillas.

Los uniformados cumplen con todos los protocolos de protección establecidos por las autoridades sanitarias para evitar el contagio del coronavirus.

Publicidad