Un capítulo aparte generó la investigación de la Corte Suprema de Justicia sobre presunta manipulación de testigos por parte del senador Álvaro Uribe Vélez y el representante a la Cámara, Álvaro Hernán Prada.

Precisamente dentro de ese proceso, y a raíz de las interceptaciones telefónicas hechas por la Corte Suprema de Justicia, se evidenció una conversación que habría sostenido el abogado Diego Cadena con la exfiscal Hilda Niño Farfán, en la cual según fuentes del alto tribunal “a cambio de que le ayudarán a ella (Hilda Niño), ella se comprometería a desprestigiar el proceso de Santiago Uribe.

El compromiso habría consistido en que ella haría una declaración diciendo que todo habría sido un montaje”. El compromiso según ha transcendido, sería lograrle un cambio de sitio de reclusión ya que se encontraba en la cárcel del Buen Pastor pero ahora está en la Escuela de Carabineros.

Por estos hechos, la Corte decidió compulsar copias a la Fiscalía General para que se investiguen dichas conversaciones y se tomen las decisiones que correspondan.

No obstante, frente a esta decisión del alto tribunal, el abogado Edgar Torres, quien defiende a la exfiscal Hilda Niño afirmó que desconocen “los motivos” de esa compulsación de copias, por lo que esperaran “que la Fiscalía reciba el material” y haga sus análisis pertinentes.

El abogado incluso afirmó que el cambio de sitio de reclusión que se realizó a la exfiscal Niño, no tuvo nada que ver con un supuesto “compromiso” que ella hubiese pactado con el abogado Diego Cadena, a cambio de “entorpecer la investigación” que existe contra Santiago Uribe, sino que este se dio a raíz de una tutela presentada a comienzos de este año.

“El traslado no fue objeto de ninguna contraprestación, mi labor como defensor fue la de obtener una sustitución de la medida de aseguramiento de reclusión intramural por una reclusión especial que determinó el Tribunal Superior de Bogotá. Adicional a eso se presentó una tutela que resolvieron tanto la Sala Penal como la Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia”, añadió.

Indicó que incluso en esa ocasión la Corte “dio un término de 15 días para que se designara un sitio de reclusión especial para Hilda Niño”.

“Esto no es una contraprestación de nadie ni de nada, es más, fallada la tutela tampoco se produjo el traslado, fue necesario iniciar un proceso de desacato al interior de la Sala Penal, incidente que generó que por fin se decidiera el traslado de Niño a la Escuela de Carabineros”, agregó.

Comunicación con Diego Cadena

Frente a una supuesta conversación telefónica que habría sostenido la exfiscal con el abogado Diego Cadena, con quien se busca establecer si hubo acuerdo para desacreditar la investigación que se adelanta contra Santiago Uribe, a cambio de favores, la defensa de Niño aseguró que ella negó tales hechos.

Resaltó que la exfiscal manifestó que “efectivamente habló con el doctor Cadena”, pero no de temas relacionados con otros procesos “o de componendas para perjudicar procesos”; sino en relación con la posibilidad de que él (Diego Cadena) fuera su defensor.  

“Esto ocurre, según ella me informa, recién capturada a finales de junio del año pasado, entiendo que no se logró ningún acuerdo para que fuera su defensor”, sostuvo.

Intención de colaborar con la justicia a cambio de un principio de oportunidad

Hilda Niño, quien está siendo investigada por la Corte Suprema de Justicia por presuntamente favorecer a exparamilitares, está en un proceso de colaboración con la justicia, pues según su abogado “desde agosto del año pasado ofreció colaboración con información diversa, con el propósito de ser beneficiada en su proceso con un principio de oportunidad”.  

“Esa colaboración se materializó de manera más o menos formal en septiembre con un escrito que se hizo dirigido a la Fiscalía delegada ante la Corte, y que finalmente se concretó en una materia de colaboración que se firmó el 30 de noviembre del año pasado”, indicó.

Aseguró que “ella manifiesta tener conocimiento sobre una serie de conductas irregulares, la mayor parte de funcionarios públicos de la cúpula de la Fiscalía, funcionarios de altas cortes y demás. Sin embargo, respecto de esa matriz de colaboración firmada el año pasado el fiscal general no se ha pronunciado, ni para aprobarla ni para rechazarla”.