Ante la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, Paula Solarte, representante de la Dirección Administrativa de la Rama Judicial, solicitó que se declarara administrativamente responsable al exfiscal Rodrigo Aldana, por afectar el buen nombre e imagen de la Rama Judicial, al haber sido condenado por hechos relacionados con corrupción.

Indicó la funcionaria Aldana al haber sido condenado por los delitos de cohecho propio, prevaricato por omisión y delitos contra la administración pública, por haber recibido prebendas a cambio de favorecer en procesos judiciales al exsenador Otto Bula, afectó “gravemente la imagen de la Rama Judicial”, por lo que se hace necesaria la reparación.

Explicó que el exfiscal “con su actuar ha causado perjuicios al buen nombre e imagen de la Rama Judicial (…) las personas que ejerzan cargos de jueces y fiscales deben ser ejemplo”.

Por ello, solicitó se le condene a pagar la suma de 200 salarios mínimos ($156.248.400) cuya destinación “específica será para programas de capacitación de ética para  jueces y funcionarios de la administración de justicia”.

Solicitó además que se le ordene presentar excusas públicas a través de una audiencia, así como ofrecer excusas a través de un periódico de circulación nacional.

No obstante, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia suspendió la diligencia judicial, por considerar que la representante de la Rama Judicial no explicó con claridad las pretensiones para ser indemnizados.

El magistrado José Luis Barceló, solicitó a la funcionaria que el próximo 3 de mayo explique de nuevo y con claridad las pretensiones de indemnización.