El funcionario de la Procuraduría, Jesús Alejandro Garzón, no aceptó los cargos que le formuló la Fiscalía por presuntos actos de corrupción en la justicia.

El ente acusador capturó en días pasados al funcionario de la Procuraduría que trabajó en la entidad hasta el pasado 15 de enero, por incurrir presuntamente en el delito de concusión.

La investigación permitió recopilar elementos probatorios que evidenciarían la probable actuación irregular del servidor en los hechos ocurridos en diciembre de 2019.

Para ese entonces, el sustanciador, en ejercicio de su función y a través de dos personas, al parecer exigió 300 millones de pesos a un senador de la República.

Con el fin (al parecer) de resolver a su favor un proceso disciplinario por el que, en primera instancia, fue sancionado cuando ejerció en otro cargo público en el año 2012.

Publicidad

El ente investigador determinó que el hoy procesado presuntamente vendría asesorando y trabajando con terceros para obtener sentencias de tutelas en contra de la Procuraduría.

Por estos hechos la Fiscalía investiga a dos abogados que habrían participado en el ilícito de la exigencia económica, así como a una tercera abogada que sería la posible encargada de presentar dichas tutelas.

Se presume que por lo menos desde junio de 2019 el funcionario estaría desarrollando la actividad delictiva en detrimento de la entidad.