Las turbulentas aguas del río Pato, que se mezclan con el paisaje montañoso de San Vicente del Caguán, antigua zona de distensión, son el campo de entrenamiento del equipo colombiano de rafting que desde el 13 de mayo competirá en Tully, Australia, en el mundial de este deporte acuático.

Lo llamativo y relevante de estos deportistas que también están al frente de un proyecto ecoturístico en el Espacio Territorial de Capacitación Y Reincorporación (ETCR) de Miravalle, es que antes hacían parte de la guerrilla de las Farc.

Reinsertados a la vida civil, cambiaron los fusiles por los remos y hoy trabajan por consolidar la paz mediante proyectos productivos y el deporte en la antigua zona donde antes ejercían autoridad. Autoridad al margen de la ley pero soportada en las armas que portaban.

Pocas horas antes de emprender su viaje rumbo a Australia, en un itinerario que les tomará casi un día de recorrido en avión, recibieron la bandera de Colombia de manos del director de Coldeportes, Ernesto Lucena.

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Con la convicción con la cual antes intentaban lograr cambios sociales en Colombia mediante la lucha armada, hoy estos excombatientes están dedicados a remar por la paz. Paz que, aseguran, se debe construir día a día con buenas acciones.