Para los habitantes del barrio La Capilla en Soacha, sus casas se convirtieron en el sitio más inseguro. Hasta allí, en cualquier momento del día, hombres armados llegaban diariamente para exigirles el pago de una vacuna.

“Llegaban casa por casa pidiendo una vacuna de 20.000 pesos diarios”, indicó una de las víctimas.

De igual manera, una de las habitantes del barrio aseguró que “yo les dije que no les iba a pagar y no les pagué y pues me gané mi golpiza”.  

Historias de horror que se escuchan a muy pocos minutos de Bogotá, donde quieren extender el microtráfico de estupefacientes a cualquier costo.

“Nos encontramos con una cadena criminal donde encontramos extorsión y desplazamiento forzado”, explicó el coronel Necton Lincon Borja, comandante de la Policía de Cundinamarca.

Era la forma de operar de alias “HH” y sus seis cómplices. Llegaron a Soacha para exigirle dinero a las familias y para golpear y desalojar a quienes no pagaran. 

“Me dieron unas horas para poderme ir del sector”, asegura una de las víctimas.

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Están siendo investigados por el asesinato de 10 personas, entre ellas tres jóvenes a quienes mataron por varias razones. “Porque ellos no quisieron trabajar con ellos, porque ellos no querían vender droga, no quería extorsionar a la gente”, explica una de las habitantes del sector.

Un operativo de la Policía de Cundinamarca le permitió a los investigadores identificar y ubicar a HH junto con sus seis cómplices para ponerlos tras las rejas, sin embargo, muchos consideran que regresar a sus casas no es seguro.

“Ellos me dijeron que donde me vieran me mataban, fuera a mi o fuera a mis hijos”, añadió