Un segundo manatí muerto en menos de dos meses fue hallado flotando en las aguas de la ciénaga Paredes, entre la Sabana de Torres y Puerto Wilches, Santander.

Esto prendió las alarmas en los entes ambientales y defensores animalistas de esta especie en vía de extinción.

Las autoridades manejan dos hipótesis sobre las causas de muerte del manatí hembra hallado por pescadores.

«Actividades económicas o posibles cambios en las dinámicas de los flujos del agua. Son animales que dependen íntimamente del estado de conservación de su hábitat, cualquier pequeño cambio que haya por supuesto genera una alteración a su condición», dijo Miguel Bacca, biólogo Cabildo Verde.

Hace 40 días en el mismo lugar fue hallado muerto otro manatí joven producto de la pesca con trasmallo.

Biólogos de la autoridad ambiental y funcionarios del Cabildo Verde trabajan en la zona para determinar si hay contaminación en las aguas de la ciénaga, lo que pondría en riesgo no solo la vida de los últimos manatíes que se conservan en la región, sino de peces y reptiles que sobreviven allí.