El país vecino reportó este martes 3.221 fallecidos oficiales, 2.055 probables y 37.656 positivos por el COVID-19, informó el Ministerio de Salud Pública.

Al día de hoy se han tomado 106.991 muestras para el COVID-19 entre PCR y pruebas rápidas, gracias a las cuales 47.693 casos han sido descartados. De los positivos, 28.700 se confirmaron por PCR y 8.956 por pruebas rápidas.

El reporte de provincias, que se basa sólo en las pruebas PCR, da cuenta de que en la provincia de Guayas hay 13.862 contagiados, seguida de Pichincha -cuya capital es Quito- con 3.626; Manabí 2.056; Los Ríos 1.400 y El Oro 1.050, mientras que el resto tiene menos de mil casos cada una.

Según el reporte oficial, 15.630 contagiados están estables en aislamiento domiciliario y 441 están hospitalizados en condiciones estables, en tanto otros 217 tienen pronóstico reservado.

Un total de 3.560 pacientes se han recuperado, 3.981 han recibido el alta hospitalaria y 10.606 el alta epidemiológica.

En Guayas, cuya capital es Guayaquil, se ha producido la mayor cantidad de fallecimientos por el COVID-19 (1.393), seguida por Manabí (405), Santa Elena (281), Pichincha (259), Los Ríos (193), El Oro (177) y Chimborazo (103), mientras que el resto de provincias tiene menos de un centenar de fallecidos cada una.

La provincia andina de Carchi, la insular de Galápagos, y las amazónicas de Morona Santiago, Orellana, Sucumbíos y Zamora Chinchipe tienen menos de diez decesos por el coronavirus cada una.

Organizaciones defensoras de derechos y líderes indígenas alertaron la semana pasada sobre la falta de pruebas y medios para hacer frente al virus, y expresaron su temor de graves consecuencias para la población de no controlarse la expansión de la enfermedad.

En todo el país, el grupo etario más afectado es el de 20 a 49 años, que aglutina el 56 % de los casos, seguido por el de 50 a 64 años, que suma el 24,4 %, y el de mayores de 65, con el 16,3 % de confirmados.

Al mismo tiempo se encuentra en un proceso de cambio de fase de la estrategia epidemiológica para encarar la pandemia del COVID-19 y busca pasar del aislamiento masivo al distanciamiento social, con el levantamiento paulatino y coordinado de las restricciones a la movilidad, en vigor desde el pasado 16 de marzo, cuando se decretó un estado de excepción en todo el territorio nacional.

Adicionalmente, las autoridades han decidido aplicar un sistema de «semáforo» con las luces «roja», «amarilla» y «verde», para la desescalada de la cuarentena y la vuelta paulatina a las actividades productivas y laborales.

»La última semana de mayo ha empezado en Ecuador con «38 municipios en amarillo y uno en verde», de los 221 ayuntamientos en el país, con mas de 17 millones de habitantes. Formalmente, más de seis millones y medio de personas están en cantones en donde la economía se reactiva gradualmente», indicó la ministra de Gobierno, María Paula Romo.

Las autoridades de Quito, analizan este martes la posibilidad de salir de las restricciones del semáforo en «rojo» para pasar a un «amarillo moderado», cuyas implicaciones no se han revelado aún.