Cinco personas, todas integrantes de una familia, fueron capturadas en tres diligencias de allanamientos en el barrio Rebolo, en el suroriente de la capital del Atlántico.

Todas tenían órdenes de captura por los delitos de concierto para delinquir, porte de estupefacientes y destinación ilícita de mueble o inmueble.

«Estas personas tenían desde hacía varios años, un grupo delincuencial organizado que se dedicaba específicamente al tráfico local de estupefacientes», explicó el general Diego Hernán Rosero, comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla.

Además, el oficial dijo que en los allanamientos se encuentra un altar: «es claro que practicaban la santería. Al preguntar a estas personas el motivo de estos elementos, simplemente manifiestan que era lo que ellos hacían para protegerse de las autoridades«.

«Un gallo disecado, tabacos, velones, imágenes de santos nos indicaba esta práctica», agregó el general.

Según la Policía recogían hasta seis millones de pesos semanales por la venta de estupefacientes.

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Durante los operativos encontraron dos agendas en las que tenían cuentas de las ventas diarias de estupefacientes.