El partido político FARC denunció el asesinato de Uriel Valencia, perpetrado en Quibdó, Chocó, con lo que son 231 los homicidios de desmovilizados desde la firma del Acuerdo de Paz de 2016.

«En Quibdó asesinaron a Uriel Valencia, quien inició su proceso en el ETCR (Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación) de Vigía del Fuerte, suspendido unilateralmente por el Gobierno», informó las FARC.

Según la información publicada por las FARC, en la zona en la que fue asesinado Valencia «existe presencia de las llamadas ‘AGC’, a quienes varias organizaciones acusaron de pintar grafitis con sus iniciales en más de 60 municipios del país.

Así mismo, han asesinado a 231 desmovilizados desde 2016, cuando la antigua guerrilla y el Gobierno sellaron los compromisos de desarme y reincorporación civil de los desmovilizados.

Según el último informe del secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ante el Consejo de Seguridad sobre la Misión de Verificación de la ONU en Colombia, «la violencia incesante contra excombatientes sigue afectando la consolidación de la paz».

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«En 2020, el 30 % de los asesinatos se han cometido cerca de las nuevas áreas de reincorporación, que en su mayoría están situadas en regiones rurales aisladas», señaló Naciones Unidas.