El trabajo colectivo fue clave en la victoria del ciclista Fernando Gaviria del UAE Team Emirates, en la segunda etapa de la Vuelta a Burgos (España), disputada este miércoles, que lo declaró el vencedor ante los periodistas en alusión a las tres bajas sufridas en su equipo antes de la partida.

«Hemos decidido no controlar la fuga», afirmó Gaviria, consciente de que iba a ser una etapa complicada, con tres corredores menos y ante una escapada de cinco unidades que ha sido absorbida a menos de quince kilómetros de la meta.

Para el deportista, «ha sido muy duro no poder contar con Sebastián Molano», uno de sus ‘lanzadores’ habituales al sprint, aislado en un hotel de Burgos junto a sus compañeros Cristian Muñoz y Camilo Ardina, como medida de prevención por haber tenido contacto reciente con una persona que ha dado positivo por COVID tras PCR.

No obstante «la suerte y las piernas» le han acompañado después de «atacar en el momento indicado» en un sprint largo, a unos trescientos metros de la línea de meta.

El ganador de esta segunda etapa ha tenido un recuerdo para los tres compañeros que no han podido tomar la salida que, «deseaban estar corriendo para ayudar al equipo» y cuyo aislamiento condicionará al resto en la forma de estar en el hotel, por lo que «habrá que cuidarse más, taparse con la mascarilla».

«Es una rutina que debemos aprender», señaló el colombiano para quien la etapa de mañana será tranquila para él, pues su equipo tendrá como principales bazas en la montaña a Fabio Aru y David de la Cruz, «que son los más fuertes en subida».

Para el ciclista antioqueño esta es «una de las victorias que mejor saben» tras haber pasado semanas de incertidumbre y «de haber pasado el virus», sin saber si podría «volver a competir este año».