El embajador de Colombia en Uruguay, Fernando Sanclemente, renunció este lunes al cargo y de inmediato el presidente Iván Duque, aceptó la dimisión.

Sanclemente tiene pendiente una vinculación a un proceso penal, por el hallazgo de un laboratorio de droga en un predio de propiedad de su familia en el municipio de Guasca al nororiente de Bogotá, según anticipó el Fiscal General Francisco Barbosa.

Aunque Sanclemente emitió en la mañana de este lunes un comunicado diciendo que estaba a disposición de las autoridades, defendiendo su inocencia, afirmando que no podía ser considerado coautor de un delito que no cometió él personalmente; después envió su carta de retiro al presidente Duque.

En su renuncia Sanclemente le agradece al presidente Duque y a la canciller la comprensión “con ocasión del penoso y muy desafortunado hecho delictivo de público conocimiento acaecido en predios de nuestra propiedad y del cual hemos solicitado a las autoridades el reconocimiento como víctimas del mismo”.

“Es mi deber en aras de proteger y garantizar el buen nombre suyo y de su gobierno, presentar a su consideración mi carta de renuncia a partir de la fecha”, dice el diplomático en su carta.

Sanclemente reconoce que las declaraciones del fiscal Barbosa en las que anuncia su determinación de citarlo y vincularlo formalmente al proceso “se hace necesario marginarme de su administración y empeñarme a fondo en la defensa cerrada de nuestro buen nombre”.

El ahora exembajador concluye diciendo que tiene la absoluta certeza en que con su defensa “quedará demostrada mi inocencia, transparencia y honorabilidad”.