El fiscal general de la Nación, Francisco Barbosa emitió una directiva, con la cual les ordena a sus funcionarios solo pedir cárcel en procesos “excepcionales”, y en los que consideren que los delitos son graves.

En un documento de 29 páginas firmado por el fiscal Barbosa se dictan los nuevos parámetros que tendrán que seguir los funcionarios de la entidad en todo el país para solicitar detenciones en cárceles.

En la directriz, se deja constancia que los fiscales tienen que dejar de solicitar que las personas investigadas sean enviadas a prisión en la mayoría de los casos, y según el documento, los fiscales deben emplear medidas domiciliarias, o no restrictivas de la libertad.

«La modalidad y gravedad de la conducta cometida son criterios que pueden advertir que la libertad del imputado puede constituir un peligro para la comunidad o la víctima», señala la directriz.

Para pedir la detención de una persona, el fiscal de cada caso debe tener en cuenta la gravedad del hecho, así como parámetros como: que (la persona investigada) esté vinculada a un grupo criminal, el número de delitos por el que es procesado, los antecedentes, y si en el crimen se utilizó un arma de fuego.

La medida del fiscal se da para enfrentar dos factores: el primero que tiene que ver con el elevado número de demandas contra la entidad, y el alto nivel de hacinamiento en las cárceles, donde hay una sobrepoblación de 31.000 presos.