Ubicado a dos horas al oriente de Bogotá, está Fómeque, un municipio tan rico como necesitado, cuyo principal activo natural es el Parque Nacional Chingaza, de donde proviene el 80% del agua que se consume en la capital.

Paradójicamente, a pesar de su riqueza, esta zona carece no solo de agua, sino de luz.

Jorge Torres Acosta, alcalde de Fómeque, afirmó que “los municipios de la Sabana, todos se benefician del agua de Chingaza y es algo insólito que nosotros no nos tomemos un vaso de agua de Chingaza”.

En cuanto a la luz, Acosta sostuvo que “de un momento para otro se va, duramos todo el día, toda una noche o incluso horas sin la luz en el municipio”.

De esta manera, los más de 13.000 fomequeños se han venido acostumbrando a vivir con lo necesario.

Una comunidad que se considera olvidada por el Estado, pese a que surte al centro del país de grandes cantidades de agua, habichuela, tomates y huevos, pero que poco disfruta de los servicios que requiere.