El temor por  los continuos enfrentamientos armados con fusil en la Comuna 13 de Medellín y los homicidios afectan a estudiantes de varios colegios de la zona, que prefieren no volver a clases para no ser alcanzados por las balas. 

Valentina Quintero, una de las jóvenes que participó en el evento, dijo que esa situación “afecta mucho más a los estudiantes, que tenemos que venir a nuestra institución a cumplir un sueño, a hacer un futuro. Ha sido muy duro”.

Las afueras de las instituciones educativas permanecen militarizadas, pero adentro las autoridades llevaron una fiesta para motivarlos a retornar al ritmo de música chirimía.

Luis Guillermo Patiño, secretario de Educación de Medellín, sostuvo que “no son solamente 144 cabecillas que han sido capturados, sino los 5.090 niños que han regresado al colegio son niños que se los arrebatamos a la delincuencia.

“Los acompañamos y con una fiesta como la de hoy, les estamos diciendo que el colegio es un entorno seguro”, agregó el funcionario.

Los jóvenes que han rechazado hacer parte de bandas criminales lideran los carnavales, e incentivan a otros compañeros para que abandonen las armas, vuelvan al colegio y se unan a la fiesta.

En Medellín existen 300.000 estudiantes, sin embargo aun faltan 4000 por rescatar de la deserción debido a problemas de orden público, económicos o  amenazas.