Dos funcionarios de control de obras de una de las alcaldías locales de Cartagena eran asiduos visitantes de la torre Blas de Lesso que se vino a tierra y cobró la vida de 22 obreros.

Ellos mismos le entregaron la licencia falsa a uno de los obreros para que la “guindara”, es decir, la colgara en el cerramiento exterior de la construcción.