Antes que vagar en sus tiempos libres, los niños de Soledad y otros pueblos del Atlántico pueden buscar el Tataquieto, una fundación que organiza su tiempo libre.

A Soledad, Atlántico, le llegó su ‘Tatequieto’, no porque le quieran ponerle punto final.

El Tatequieto es una fundación que lleva ese nombre para niños y adolescentes que son pobres y no tiene acceso a la educación.

La idea nació cuando Bleidys Rodríguez, quien estudio Producción de Radio y Televisión en la Autónoma del Caribe y hoy es docente, se dio cuenta que la forma de ayudar a estos pequeños era enseñándoles arte para mejórales su entorno y su relación entre ellos y su familia.

Los niños y jóvenes que van a Tatequieto vienen de unos 50 barrios de Soledad para aprender algo más que matemáticas y español.

También aprenden a utilizar materiales que otros no usan para crear sus propios útiles escolares.

Pero el principal propósito de Tatequieto es brindarles afecto y amor que por alguna razón de su entorno familiar les fue negado.