Al fallar una tutela la Sección Quinta del Consejo de Estado afirmó que en Colombia aún persisten problemas en materia carcelaria que deben ser solucionados por el Gobierno nacional para no afectar los derechos a la salud, dignidad humana, la vida y alimentación de las personas que se encuentran privadas de la libertad.  

Indicó el alto tribunal que lamentablemente existe una situación precaria en «los centros carcelarios existentes en el territorio nacional, que demandan un gran esfuerzo institucional en su superación (progresiva)».  

La corporación judicial reveló que uno de los mayores inconvenientes radica en la «desproporción que existe actualmente, entre la población carcelaria (en aumento), en donde todas de las entidades están invitadas a intervenir en el proceso asociado a superar tal estado».

El pronunciamiento lo hizo el Consejo de Estado al estudiar el caso de un recluso que se encuentra en la cárcel El Pedregal en Antioquia, quien afirmó que dicho centro carcelario «presenta una situación de hacinamiento y al parecer cuenta con un servicio de salud deficiente».

«Cada celda es habitada por cinco internos, situación que deriva en que el quinto interno habite en el suelo sin ventilación y con luz casi nula», señaló el recluso.

Por esta razón, se ordenó tanto al Inpec, a la Uspec, al Ministerio de Justicia y del Derecho, y al Departamento Nacional de Planeación, «que en adelante se aseguren de que todos los proyectos y diseños en infraestructura carcelaria y penitenciaria, cumplan de manera obligatoria con las condiciones mínimas de subsistencia digna y humana».

Para ello, advirtió que «los proyectos que no satisfagan tales condiciones, no podrán ser ejecutados. Esas condiciones mínimas deberán consagrarse como requisitos previos para la aprobación de proyectos».

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Igualmente, solicitó a la Uspec que adopte acciones necesarias para que las inversiones que se realicen no se focalicen solo en la construcción de cupos, «sino además en la satisfacción de otras necesidades de los reclusos, en especial, las relacionadas con la adecuada prestación de los servicios de agua potable, salud, alimentación y programas de resocialización».

Finalmente, solicitó al Inpec y a la Uspec, que determine las condiciones de vida de los internos y ponga a disposición de cada uno «kit de aseo, colchoneta, almohada, sábanas y cobija en caso de ser necesarias, para su descanso nocturno» pues recordó que «cada persona que ingrese al penal debe contar con esta misma garantía».