En la ciudad de Cartagena el presidente Juan Manuel Santos en compañía del ministro del Interior, Guillermo Rivera, firmó un decreto que establece la primera política pública de libertad religiosa y de cultos en Colombia, que según la Presidencia, es un documento para que, en esta etapa, las iglesias y sus organizaciones sean «gestoras de paz”.

En este encuentro, que estaban presentes los miembros el Consejo Mundial de Iglesias, el presidente dijo que «la paz es un deber y derecho de obligatorio cumplimiento».

El mandatario aseguró que en la construcción de paz, en la parte pedagógica quien mejor puede hacerlo son las iglesias.

Este es el momento en el que más necesitamos su ayuda

recalcó.

El decreto entrega herramientas para que los ministros de la fe se puedan convertir en gestores de paz, perdón y reconciliación.

Para la construcción de esta normatividad participaron más de 6500 entidades religiosas que serán beneficiadas porque podrán incidir en instancias de participación ciudadana y toma de decisiones, y tener espacios de capacitación en formulación y gestión de proyectos para el desarrollo con estándares de cooperación internacional.