Miguel Guillermo Escobar es uno de los miles de colombianos que han padecido en carne propia la tragedia de contagiarse con COVID-19.

“Eso fue hace 14 días, sentía síntomas con ahogamiento, no respiraba bien”, así relata el peor momento vivido a sus más de 60 años de edad, un contagio del que se cuidó hasta el último momento.

“Un niño mío se fue a jugar fútbol y los compañeritos estaban con COVID y yo tuve que sufrir las consecuencias”, dijo.

Sus comorbilidades son varias, lo que empeoró con el pasar de los días sus síntomas.

“Soy un paciente crónico, diabético, hipertenso, cirugía a corazón abierto, el paciente ideal para cuidarse”, agregó Escobar.

Cuando el virus atacó de forma agresiva sus pulmones quitándole la respiración llegó el desespero familiar, Dios y una cama UCI eran su única salvación.

“Todos los hospitales están casi al máximo, llegué al Cardioinfantil, pero no hay UCI”, añadió.

La trágica travesía ya había empezado, sus pulmones ya no soportaban más, solo un milagro podía pasar.

“Fue una odisea de mi familia conseguir aquí en Santa Clara esta UCI, esto es una bendición al menos de los hospitales del Distrito bien organizado, con personal muy capaz”, sostuvo el paciente.

En el hospital Santa Clara se recupera satisfactoriamente y hoy puede decir que le ganó la batalla al letal virus, a pesar de ver morir a algunos compañeros de habitación y de las trágicas noticias que dan cuenta de las cifras récord de fallecidos diarios, Guillermo Escobar afirma que volvió a nacer.