Resurgir y avanzar es nuevo lema de miles de sanandresanos, el huracán Iota causó los peores estragos, daños que hoy son reparados.

Una pareja de esposos se puso en la tarea de reconstruir su negocio de artesanías que queda justo enseguida del representativo Hoyo Soplador, lugar que los vio crecer y dónde se enamoraron de niños.

Confían en que algún día lleguen las ayudas del Gobierno Nacional, pues en dos semanas no han recibido nada de nada.

Las pérdidas son superiores a los 200 millones de pesos.

La reconstrucción en los últimos nueve días les ha costado más de 5 millones de pesos en solo materiales.

La misión de reconstrucción sería más fácil si los turistas no se fijarán solo en el centro y llegaran hasta el sur de la isla, lugar que aún permanece en el olvido y el abandono.

Las pocas artesanías que no se afectaron y la mercancía que les costó años de trabajo, esfuerzo y dedicación es lo único que le queda a esta pareja y sus tres hijas.

Publicidad