Cerca de 5.600 habitantes en Providencia se vieron afectados por el paso huracán Iota de categoría 5 que destruyó el 99 % de la isla.

Aracely Hooker es una de las ciudadanas que a pesar de perderlo todo decidió ser voluntaria en la Defensa Civil para ayudar a los más afectados.

«Yo estaba en la casa tipo tres de la mañana y se cayó otra casa encima. Nosotros salimos y nos escondimos debajo del cimiento de la casa del vecino, ahí pasamos lo más bravo del Huracán. Lluvia, brisa, cosas volando, tratando de sobrevivir», contó.

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«Un milagro de Dios», así define su supervivencia y la de sus seres queridos.

«Le doy gracias por la vida porque con un huracán de tan gran magnitud no podíamos estar acá. Solamente la mano de él nos protegió a pesar del desastre», dijo.

A los colombianos hace un llamado, ponerse la mano en el corazón y ayudarla y si la solidaridad es mayor, también salvarle la vida a sus hermanos isleños.

Su tristeza, cinco días después, sigue intacta; nada cambia y sí las horas siguen pasando.

«Es un contraste de sentimientos, de impotencia, de rabia, de tristeza, pero a quién uno le va a reclamar».