Ante lo que llama ‘’calamidad social” por los altos índices de desempleo, la Conferencia Episcopal colombiana le pidió al Gobierno nacional decretar una renta básica de emergencia para asistir monetariamente a los más necesitados.

Y es que para la Iglesia, en la medida en que se pierde el trabajo se afectan múltiples derechos de los ciudadanos, como los de la alimentación, la salud y la vivienda digna.

‘’Estamos ante una verdadera calamidad social con la pérdida de empleos y posibilidades para la gente trabajadora en Colombia”, afirmó monseñor Héctor Fabio Henao, director de Pastoral Social y vocero de la Conferencia Episcopal sobre este tema laboral.

Dicen los obispos que con la pandemia se han acelerado la crisis económica y el empobrecimiento, y por ello le piden al Gobierno establecer una ayuda de emergencia en esta crisis social y económica por la que atraviesa el país.

‘’Mientras se logra establecer una renta básica general sería una renta básica de emergencia. La pandemia exige que se piense en cómo se van a resolver los efectos económicos que ha tenido esta situación sobre la población más necesitada’’, agregó el obispo.

Para la Iglesia es claro que no se puede salir avante de la pandemia si no se recuperan los cupos de trabajo.

Y es que según el DANE, en Colombia el índice de desempleo de noviembre llegó al 13,3 %, lo que significa que en el país hay 3 millones 300 mil desempleados.