La Policía Nacional en coordinación con la Agencia Antidrogas (DEA) y autoridades extranjeras, intervinieron puntos de acopio, embarcaciones y tripulación de organizaciones criminales, que dejaron como resultado la incautación de 2.667 kilogramos de cocaína y la captura de siete personas en aguas internacionales.

En El Salvador, la Guardia Costera con información aportada desde Colombia y gracias a un avión de los Estados Unidos, logró identificar y ubicar un semisumergible a 171 millas náuticas de Puerto Quetzal, que contenía un cargamento de 1313 kilos de clorhidrato de cocaína enviados desde aguas de Chontal Nariño – Colombia hacia Centroamérica, en la operación fueron capturados tres ciudadanos colombianos.

Este alijo pertenecía a una red de narcotráfico asentada en el Pacifico, que estaba conformada por colombianos, ecuatorianos, guatemaltecos y mexicanos con injerencia en los departamentos de Nariño, Cauca y Valle del Cauca, que mediante la modalidad de transporte marítimo, despachaban semisumergibles.

Asimismo, el intercambio de información entre Guardacostas de El Salvador, Guatemala y la Policía Nacional, se ubicó e identificó en aguas limítrofes internacionales una lancha que contenía una caleta de doble fondo con 959 kilos de cocaína, que en días anteriores había zarpado de Candelillas – Nariño, en dicha operación también fueron capturados tres ecuatorianos.

Por otra parte, en aguas de República Dominicana, guardacostas de la Dirección Nacional de Control de Drogas, logró realizar la interdicción a una embarcación venezolana de nombre Roma, donde se encontraron 16 costales que contenían en su interior un total de 395 kilos de cocaína, logrando también la captura de un venezolano.

Este alijo pertenecía a una red de narcotráfico asentada en la Costa Atlántica conformada por colombianos, venezolanos, dominicanos y mexicanos, con injerencia en los departamentos de Guajira, Norte de Santander, Magdalena, Atlántico y Cundinamarca.