Una asamblea de pueblos indígenas condenó hoy a ocho capturados que dispararon contra un puesto de control de la Guardia Indígena en el sector de Tacueyó, 37 fuetazos recibió cada uno como parte del castigo.

Digamos, ellos se condenan por la desarmonía que causan en el territorio y por el asunto de atacar a la Guardia indígena, a la población civil

indicó Joe Sauca, coordinador de Derechos Humanos del CRIC.

Las comunidades también destruyeron el armamento decomisado (pistolas, fusiles y material de intendencia) con el cual habrían protagonizado combates en días pasados en zona rural de Corinto.

“Los siete van a trece años de aislamiento o a patio prestado en la cárcel San Isidro, de igual forma, el que estaba al frente de ese grupo, la octava persona va a 20 años”, agregó Sauca.

El dirigente indicó que esta decisión se toma basada en las normas del Derecho Internacional Humanitario en el sentido de proteger la vida de la población civil y de las comunidades que ejerzan resistencia sin armas.

Camilo Fajardo