Un grupo de indígenas realizó un ritual de sanación a una menor de edad abusada por soldados el pasado 22 de junio en Pueblo Rico, Risaralda.

Este ritual de sanación y purificación de la niña de 12 años, abusada sexualmente, inició con la invitación a los espíritus por medio de sonidos, para que acompañaran el proceso.

Los taitas o jaibanás son el puente en este proceso, donde una serie de plantas, algunas conocidas y otras que son exclusivas para este acto, son utilizadas para sanar el cuerpo de la niña y alejarle el mal en el que se encuentra envuelta.

Fueron más de nueve horas de ritual donde participaron familiares de la niña y la comunidad Embera Chamí, también fueron necesarios tres jaibanás que se encargaron de la sanación y de exigir justicia por lo ocurrido.

En este proceso de purificación, donde se espera que la menor regrese a su estado normal y siga siendo una niña, también participó la Organización Indígena de Colombia, que ve con preocupación que hechos como estos estén quedando en la impunidad.

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Las mujeres de todas las edades de la comunidad Embera Chamí están participando en talleres de prevención y educación sexual, violencia y derechos.