Bello es uno de los diez municipios que integran el Valle del Aburrá. Con una población cercana a las 600 mil personas, está integrado por 12 comunas, tres de ellas: la Siete, Ocho y parte de la Seis viven hoy una confrontación que ha elevado el número de muertos en un 171 por ciento. Hace un año eran 28, hoy se cuenta oficialmente 76 homicidios, una cifra mayor a toda de la del año pasado. Las calles de Bello son hoy el escenario de una fuerte confrontación.

Una guerra urbana con más de un 90 por ciento de presencia criminal, más allá de los tres grupos enfrentados en la actualidad, hay presencia de otras siete bandas delincuenciales. Poderosas estructuras mafiosas lo controlan todo.

Las bandas criminales han hecho de la extorsión otra de sus principales fuentes de ingreso. Es decir, en Bello se paga por seguridad, por montar negocios, por construir.

Los analistas y quienes se atreven a hablar, denuncian la existencia de una nómina paralela de protección oficial. Una alianza criminal que ha permitido que se establezcan fronteras invisibles, que no se cruzan, sin arriesgar la vida.

Desactivar la posible bomba que pueda estallar pasa la necesidad de una voluntad política real por parte del Estado. Ir de los anuncios mediáticos a la intervención social privilegiando el diálogo con la comunidad e impulsar un pato social por Bello.

William Parra