A través del Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (SIMCI), el Gobierno nacional y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, entregaron este martes la expansión analítica y de resultados de los hallazgos presentados en el mes de junio de 2020 respecto al monitoreo de territorios afectados por cultivos ilícitos.

Se reportó al 31 de diciembre de 2019, una reducción del 9 % en el área sembrada con coca en el país, pasando de 169.000 hectáreas en 2018 a 154.000 en 2019. A pesar de esta reducción, la producción de cocaína se mantiene estable.

Nariño y Norte de Santander agrupan más del 50 % de toda la coca del país. Si se suman Putumayo y Cauca, en esos cuatro departamentos se concentra el 78 % de toda la coca el país.

Mientras que los cultivos de coca continúan estando en la parte más alta de la serie histórica, cabe resaltar que el 38 % del territorio que alguna vez tuvo coca en los últimos 10 años, completó tres o más años sin ese cultivo. El fenómeno de expansión solo se concretó en el 3 % del territorio.

De acuerdo con la categorización de la Política Ruta Futuro:

  • El 47 % de la coca del país se encontró en zonas de manejo especial.
  • El 31 % en zonas de interés estratégico y el 22 % en zonas de libre intervención.
  • El 66,5 % de los cultivos de coca se concentró en el 5 % de los territorios afectados históricamente.
  • El 36 % de la coca del país se concentra en siete enclaves productivos.

Catatumbo, Frontera – Tumaco y Argelia – El Tambo, son los tres enclaves con mayor área sembrada con coca.

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En 2019, el potencial de producción de clorhidrato de cocaína pura se estimó en 1.137 toneladas métricas, verificándose un aumento de 1,5 %.

Para el año anterior se registró que, en promedio, a nivel nacional el 52 % de los cultivadores venden la hoja; mientras que el 48 % de los cultivadores producen pasta básica de cocaína.

Desapareció el procesamiento de base de cocaína por parte de los produc­tores agropecuarios.