Con un mazo los ministros de Defensa y Justicia, además del alcalde de Medellín, iniciaron oficialmente la demolición del edificio Mónaco, ubicado en el barrio El Poblado de la ciudad, fortín de Pablo Escobar en la década del 80 cuando el cartel de Medellín sembró el terror en todo el país.

«Vamos a transformar este sitio representativo de un pasado tenebroso en un sitio que sea un canto a la vida, un parque donde brille la vida, donde se haga un reconocimiento a las víctimas del narcotráfico y de la era de violencia que vivió Medellín», indicó el ministro de Justicia, Enrique Gil Botero.

Esta edificación se convirtió en lugar de visita de turistas extranjeros.

«Tenemos una deuda, además histórica como país, con estos vecinos de este barrio que tuvieron que soportar durante tantos años la simbología del mal de personas que vienen día a día acá con morbo, con todo el irrespeto a nuestras víctimas, creyendo que se van a encontrar leyendas y aquí lo que hay es asesinos», aseguró el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez. 

En enero de 1988 una bomba contra esta edificación despertó a la ciudad, Escobar y su familia lograron salir ilesos.

José Fernando Granada, vecino del edificio Mónaco, indicó que, «Era la zozobra y el pánico permanente de toda, toda, la ciudadanía porque era esperando un bombazo, era esperando unas cosas mayores prácticamente destrucción del barrio y era la preocupación de todos los vecinos de este sector».

Luego de obtener el permiso ante la curaduría se plantea que para finales del año se realice la demolición del edificio Mónaco.