Como parte de la ‘Estrategia Ciénagas y Ríos’ dispuesta para proteger los recursos naturales y cerrar los corredores de criminalidad en el Magdalena Medio, fueron intervenidos dos gigantescos frentes de extracción ilícita de oro en Norosí (Bolívar) y Yondó (Antioquía).

En ambos puntos se constató la pérdida acelerada de capa vegetal por el trabajo de remoción de tierra con maquinaria pesada y el vertimiento indiscriminado de sustancias tóxicas a la quebrada Norosí y al río Tamar, dos fuentes hídricas que abastecen de agua a varias poblaciones de la región.

En la diligencia realizada en Norosí, en el sur de Bolívar, fueron destruidas dos retroexcavadoras, avaluadas en algo más de $700 millones.

Asimismo, se logró la captura de dos personas señaladas de auspiciar la actividad ilícita en ese frente minero; sin embargo, se presentó una asonada que impidió avanzar con el procedimiento.

Las investigaciones dan cuenta de que la comunidad habría sido instrumentalizada por estructuras armadas del denominado Frente de Guerra Luis José Solano Sepúlveda del ELN, que tiene injerencia en la zona y obtiene recursos de la extracción ilegal de oro.

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De otra parte, en Yondó (Antioquia), sobre el río Tamar, fue intervenida una embarcación tipo draga.