El dramático homicidio contra Adriana María Sánchez Olaya, una ingeniera industrial de 40 año de edad, encendió las alarmas de las autoridades de Neiva, Huila. 

De acuerdo con versiones preliminares, la mujer, quien era madre de dos hijas, fue acribillada por dos sicarios motorizados que persiguieron a la mujer cuando salió desde su casa en su vehículo con destino a su sitio de trabajo. En el acto, los delincuentes rompieron el vidrio del carro en movimiento y le dispararon a Sánchez en repetidas ocasiones.

A la mujer, quien era madre de dos hijas, la habrían matado en en corregimiento de Fortalecillas, ubicado en inmediaciones de la capital huilense.

Pese a que la mujer fue trasladada de urgencia en un hospital, su cuerpo no resistió los impactos de los proyectiles. Entre tanto, el lugar en el que ultimaron a la mujer fue acordonado por las autoridades, de quienes se espera un pronunciamiento oficial.

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¿Homicidio del pasado como causa?

Una de las hipótesis que manejan las autoridades dan de cuenta que el homicidio tendría que ver con un ajuste de cuentas, cuya consecuencia sería un hecho que involucra al esposo de la víctima.

Al sujeto lo estarían culpando por cometer un supuesto homicidio contra otra persona hace un par de años en Fortalecillas, y cuya acción desde entonces ha sido objeto de amenazas e intimidaciones tanto para él como para su familia.

También se supone que, días antes del homicidio, un hombre en moto y con casco cerrado estuvo rondando por la casa de la víctima