La Sección de Ausencia de Reconocimiento de la JEP determinó que 2.094 personas fueron víctimas de desaparición forzada. Los hechos ocurrieron en Briceño, Cáceres, Ituango, Nechí, Peque, Sabanalarga, Tarazá, Toledo y Valdivia, área de influencia de Hidroituango.

“En esta región este gravísimo crimen fue masivo, generalizado y persistente, al mismo tiempo que, sin duda, lesionó en grado sumo a las comunidades”.

Las desapariciones forzadas habrían sido ejecutadas por grupos paramilitares, Bloque Mineros y Bloque Metro, los frentes 18, 36 y 5 de las FARC, y por unidades de la Fuerza Pública.

Los datos recogidos permiten constatar que este grave crimen tuvo un incremento inusitado a partir del primer semestre de 1996 con la irrupción de las AUC en Antioquia.

A la fecha, la JEP ha encontrado ocho cuerpos con signos de muerte violenta de personas no identificadas, provenientes del Cementerio de Orobajo.

Estos ocho cuerpos se suman a los 176 exhumados a lo largo de los últimos años por la Fiscalía General de la Nación en los municipios del área de influencia del proyecto de Hidroituango.