La Justicia Especial para la Paz (JEP) admitió al exsenador Álvaro García Romero condenado a 40 años por la Corte Suprema de Justicia.

En 2018 la Corte Suprema se opuso a que el expediente de García Romero fuera trasladado a la JEP.

Los magistrados se la Sala Penal de la Corte habían considerado que el caso de García era cosa juzgada y no admitía revisión.

Álvaro García Romero, conocido como el ‘’Gordo García’’ fue condenado por la masacre de Macayepo (Bolívar), cometida por los paramilitares.

García se habría comprometido ante la JEP a entregar toda la información sobre sus vínculos con políticos, militares y paramilitares.

Uno de los puntos que tuvo en cuenta la Sala es que los hechos sucedieron con anterioridad a la fecha que enmarca la competencia temporal de la JEP y el periodo coincide con la época en la que García Romero fungió como Senador de la República.

Durante el análisis, la sala tuvo en cuenta los términos del fallo de la Corte Suprema de Justicia en el sentido de que García Romero se valió de su condición de Senador para consolidar el proyecto de las AUC en el ámbito nacional.

Con la decisión adoptada por el alto tribunal, la JEP busca esclarecer y conocer a fondo en qué consistió la promoción, auspicio y colaboración de dirigentes políticos con grupos paramilitares.

Todo, a partir de los aportes voluntarios de verdad que deberá comenzar a entregar García Romero, quien permanecerá recluido en la cárcel La Picota.

Para el despacho que se ocupó del asunto, el caso de García Romero permitirá trabajar por la no repetición.

Es decir, será una pieza para desmontar las estructuras de poder que se han encontrado detrás del paramilitarismo.