Abandonado a su suerte en el desierto de Arizona, sometido a las inclemencias del clima y del terreno, habría quedado el piedecuestano Hosbornet Valencia Muñoz, de 24 años, luego de intentar pasar de forma ilegal de México a Estados Unidos.

El joven había llegado a Cancún y luego a Sonoyta para pasar a territorio estadounidense y encontrarse con su pareja sentimental, por lo cual había emprendido viaje junto a un primo de su novia, atravesando el desierto.

 

Te puede interesar: Senado de EE. UU. aprueba extensión temporal del presupuesto para evitar parálisis del gobierno federal

 

 

Pero el pasado 23 de agosto le perdieron todo rastro, en medio del agotamiento por seis días que llevaba de camino a pie, cuando el ‘coyote’ que guiaba a un grupo de inmigrantes por la frontera lo dejó con una “pimpina de agua y una mechera”, según explicó el acompañante de Hosbornert, quien sí llegó a territorio estadounidense.

Según la información entregada por esta persona a los familiares de Hosbortnert, él “no resistió más la caminata porque tenía los pies llenos de ampollas debido a las botas (…) cuenta el primo que habían hecho una promesa, que si uno se cansaba el otro seguía”…

Mire además: (Video) Sorprenden por grabaciones a profesora que maltrató dos niños en el jardín infantil

 

 

Sin embargo, habría una esperanza para Valencia Muñoz, pues su compañero de viaje asegura que se quedó cuando le quedaban unas cuatro horas de camino hasta Phoenix, Arizona, por lo cual sus allegados esperan que el joven haya llegado.

En su angustia, creen que Hosbortnert fue detenido por las autoridades y por eso no ha logrado comunicarse con nadie hasta el momento. En especial, porque lo reconocen como alguien persistente y luchador.

 

Lo más visto: Pide el divorcio de su esposa porque ella no se baña todos los días

 

Piden a la Embajada de Colombia en Estados Unidos para que intervenga y gestiones labores de búsqueda, que permitan determinar lo ocurrido con Valencia Muñoz.

Sus seres queridos aseguran que el piedecuestano tenía la intención de pasar de forma legal la frontera, pero que la cita para la visa, que ya se la habían alargado por cuatro meses, nuevamente se la aplazaron, “le dijeron que debía esperar dos años y creo que es lo angustió y buscó cómo irse antes”, detalló un allegado.