La Fiscalía General de la Nación, en un trabajo conjunto con la Policía Nacional, avanza en las acciones investigativas y operativas para identificar y judicializar a los señalados responsables de poner en riesgo la conservación de los corales en el Caribe y acelerar la desaparición de especies vitales para los ecosistemas marinos, como las tortugas.

En ese sentido, fueron capturados tres presuntos traficantes y comercializadores de estas especies. Las diligencias se cumplieron en dos establecimientos de comercio en Maicao (La Guajira), donde se encontraron cerca de 200 kilogramos de tortuga carey y verde.

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Los detenidos serían los auspiciadores de la caza sistemática de tortugas en las costas de la alta Guajira; y su posterior venta en diferentes municipios para ser ofrecida la carne en restaurantes como un plato exótico.

Las dos especies encontradas en los procedimiento, carey y verde, son protegidas por convenios y convenciones internacionales a las que se adhirió el Estado colombiano. Hacen parte de la lista roja de animales en peligro de extinción, por lo que está prohibida la aprehensión, tráfico y cualquier actividad con fines comerciales.

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El daño ocasionado con la captura indiscriminada de las tortugas es incalculable, pues son las encargadas de limpiar los corales y los ecosistemas marinos, y contribuyen a su conservación.

Ante estos hechos y la abundante evidencia material y científica obtenida, un fiscal de la Dirección Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos imputó a los capturados el delito de aprovechamiento ilícito de los recursos naturales renovables.

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Los judicializados son: Divina Luz Vanegas Alarcón, Juan Alberto Romero Montes y Jorge de Jesús Cotes Parejo. Algunas de estas personas tendrían procesos activos por delitos ambientales.