Entre las conductas que genera esta enfermedad social están por ejemplo, pasarse un semáforo en rojo, no usar el tapabocas, colarse en el transporte público. Se da cuando las normas, convenciones o leyes pierden su carácter regulatorio.

El profesor Victor Reyes Morris, de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional, explica cómo es su clasificación y por qué está relacionada con el incremento en la inseguridad.

Para el sociólogo, las consecuencias de la anomia van desde la inadaptación a las normas sociales hasta la violación de las leyes.

Reyes, que durante varios años ha estudiado el tema, señala, además, que la sociedad colombiana es muy desigual y no está cohesionada socialmente, porque “persiste la histórica negación de plenos derechos” que fortalecen distintas formas de exclusión.

Frente a la inseguridad que afronta el país afirma que “la recurrencia a la violencia es expresión de un conflicto normativo: la inexistencia de reglas sociales de convivencia comúnmente aceptadas, respetadas y cumplidas por todos, pues se suele pensar que la ‘ley es para los de ruana”.

El término anomia fue desarrollado por el filósofo francés, Émile Durkheim en sus obras “La división del trabajo social” y “El suicidio” identificando el momento en el que las relaciones sociales se debilitan y la sociedad va dejando su fuerza para cohesionar y regular de manera adecuada a los individuos ocasionando fenómenos sociales como el suicidio.