Siempre soñaron con ser padres y, por cosas del destino, no lo habían logrado. Después de varios intentos y tratamientos hace casi dos años, por fin el milagro se dio: nacieron Gabriel y Pablo, dos bebés prematuros de siete meses.

Desde allí, dicen, que sus vidas dieron un giro de 180 grados.

A Gabriel le diagnosticaron Leucomalacia periventricular, una lesión en el cerebro que no permite desarrollarse como su hermano y la diferencia entre ellos dos ya es bastante notoria.

El bebé ha estado en terapias toda su corta vida, pero hasta ahora nada ha sido suficiente, por eso sus padres investigaron sobre esta condición y hallaron un tratamiento que muy probablemente podría mejorar su calidad de vida.

Este tratamiento tiene un costo de 15.000 dólares, unos 46 millones de pesos, recursos que no tienen y por eso hoy apelan a la solidaridad de todos.