Conseguir empleo en Colombia no es tarea fácil y muchas veces trae enormes consecuencias en un país donde el desempleo casi toca el 10 % y en el que uno de cada dos trabajadores es informal.

Una investigación del Banco de la República evidencia que en la medida en que los colombianos incurren en altos costos para buscar trabajo, aumentan las posibilidades de que se involucren en actividades delictivas.

El estudio fue realizado a lo largo de diez años en Medellín, con habitantes de bajos ingresos, de edades que oscilan entre los 13 y 26 años, sobre quienes se demostró que el 12 % de los hombres y el 1 % de las mujeres fueron arrestados en algún momento.

En diversas entrevistas, los investigadores pudieron constatar que los altos costos del empleo formal desincentivan a los jóvenes y los lleva a ser reclutados por pandillas, bajo ofrecimientos económicos más llamativos.