Estos collares, productos artesanales y gelatinas en 3D son hechos por mujeres cabeza de familia que llegaron a la Fundación Cuenta Conmigo para darle vuelo a su idea de negocio.

Esperanza es una de ellas, llegó tomó unos cursos y ahora tiene una microempresa que le permite ayudar a otras personas.

“Yo estaba sin trabajo, me dieron el recurso que fue aprender a hacer algo que yo no sabía hacer y con el cual me podía lucrar”, contó Esperanza Martínez, microempresaria.

“Las personas que llegan acá con diferentes problemáticas es como darles la luz de que si se puede y que si se logra cuando se quiere”, dijo Sandra Preciado, directora de la Fundación.

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Aquí toda la familia se puede beneficiar con la variedad de cursos y cualquier idea es bienvenida.

“Son varios talleres en los cuales no solamente me han beneficiado a mí sino a mi mamá a mi hija”, indicó Nubia Casallas, beneficiada.

La idea es dar herramientas para que de este semillero salgan las futuras empresarias.