Se llama John Jairo, pero prefiere que lo llamen por su apellido: Zapata.

Desde hace 16 años trabaja en el proyecto que hizo un sueño posible: cruzar la Cordillera Central… empezó por lo más básico.

Este trabajo le ha permitido ganarse un poco más de salario y mantener a su esposa y sus tres hijos.

Comenzó a trabajar en el lado del Tolima y recuerda cuál ha sido el momento más difícil de este proyecto.

Lo más duro fue unir los dos tramos del proyecto”, dice Zapata.

Tuvo un accidente y estuvo a punto de perder la vida.

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No era el día mío. Gracias a Dios me salvé, me cogió una descarga de 13.200 voltios”, relata el trabajador.

Duró nueve meses incapacitado y dos años lejos del Túnel de la Línea; nunca perdió la esperanza.

Como zapata son 6.500 los héroes que hicieron posible que por primera vez la mano del hombre lograra penetrar la profundidad de la tan temida Cordillera de los Andes y hoy entreguen al país la obra de infraestructura más grande jamás construida.