Daniel Quintero Calle era el candidato “sorpresa” a la alcaldía de Medellín, pues en los últimos meses recolectó firmas para avalar su candidatura que hoy lo llevó a convertirse en uno de los gobernantes más jóvenes del país con 221.933 votos, con el 73 % de las mesas escrutadas.

A sus 39 años, Quintero con el Movimiento Independientes, logró superar en votación a su oponente Alfredo Ramos por el Centro Democrático, quien era el favorito en quedarse con este importante cargo, según las últimas encuestas.

¿Quién es Daniel Quintero?

Daniel Quintero Calle nació en Medellín el 26 de julio de 1980, creció en Campo Valdés, comuna tres de la capital paisa, un barrio entre Aranjuez y Manrique.

A sus 14 años, Quintero ingresó a la universidad pero al poco tiempo falleció su madre, quien era cabeza de hogar, por lo que tuvo que retirarse de estudiar y emprender en la venta de postres y trabajar posteriormente como mensajero para poder sostener a sus dos hermanos.

Hasta los 17 años pudo realizar sus estudios de educación superior en la Universidad de Antioquia, gracias a una beca que lo llevó a graduarse como ingeniero electrónico.

Ahora es magíster en Administración de Negocios de Boston University,  realizó un curso para líderes globales en Administración de Finanzas Públicas en Harvard Kennedy School of Government, es especialista en Finanzas en la Universidad de los Andes, ingeniero electrónico de la Universidad de Antioquia y realizó una especialización en Gobierno y Gestión Pública en la Universidad Javeriana.

Con miras al mundo político

Gracias a sus estudios y hoja de vida, Quintero llegó al sector público, donde se desempeñó como director de iNNpulsa y como viceministro de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones durante el gobierno de Juan Manuel Santos.

En el 2013 este emprendedor paisa lideró un movimiento ciudadano llamado el Partido del Tomate, que buscaba una renovación de la clase política del país. Su inconformismo lo plasmaban lanzando tomates a la cara de los políticos que estaban en los pasacalles. 

Este irreverente movimiento fue desapareciendo después de que no lograron ser avalados para participar en las legislativas en 2014. Por su parte, el Partido Liberal le hizo una invitación a Quintero para aspirar a la Cámara de Representantes pero logró 16.650 votos que finalmente no le alcanzaron para llegar al Congreso, tropiezo que no le quitó las ganas de seguir en el mundo de la política.  

Estuvo en la campaña de reelección del presidente Juan Manuel Santos y meses después el exmandatario lo llamó para participar en la convocatoria para gerenciar iNNpulsa, la cual ganó con un puntaje excepcional. Luego se convirtió en viceministro de las TIC.

Después de renunciar al ministerio, Quintero se unió a la campaña de Humberto de la Calle para las presidenciales del 2018 como director general.

Tras la derrota en la primera vuelta, el hoy alcalde de Medellín manifestó su intención de votar por Petro, pues lo veía como la única opción de consolidar la paz en el país, comentario que le costó durante su campaña pues en varios sectores no fue bien recibido.

Ahora Quintero se desempeñará como alcalde de Medellín en el periodo 2020 – 2023.

Una “campaña sucia” en su contra

Hace pocos días Daniel Quintero había denunciado amenazas contra su vida, pasacalles con información falsa y una marcha de encapuchados con campaña negra en su contra con el fin de deslegitimizar su aspiración a la alcaldía.

Las calles de la capital antioqueña se vistieron con falsas vallas en las que se veía a Quintero con Gustavo Petro y logos del partido Colombia Humana, publicidad que el aspirante rechazó.  

Petro desmintió los pasacalles y señaló en su cuenta de Twitter que “se han gastado una fortuna para hacer creer que mi candidato en Medellín es Daniel Quintero esperando que la mayoría conservadora de esa ciudad le niegue el voto”.

Días después, un grupo de encapuchados vestidos de negro gritaban y cargaban mensajes de odio contra el nuevo alcalde de Medellín.

De igual manera, Daniel Quintero denunció ante las autoridades amenazas de muerte que le estaban llegando a su celular, por lo que tuvo que hacer un fuerte llamado a la ciudadanía.

Las propuestas que lo llevaron a la victoria

La campaña tuvo un eje principal para Quintero que fue la educación, con el fin de fortalecer los procesos de innovación pedagógica, aumentar la inversión en infraestructura física y promover la formación permanente de los maestros.

“Apostaremos por una estrategia en tres frentes: una gran transformación educativa, en la que los estudiantes adquieran conocimientos que puedan utilizar a diario y que les abran oportunidades personales y laborales en el contexto de la cuarta revolución industrial; enaltecer y dignificar la labor de los maestros; y mejorar la infraestructura física y tecnológica de las instituciones públicas de la ciudad”, indicó el paisa durante una entrevista para El Tiempo.com

De igual manera, aseguró que “fomentaremos programas que garanticen una retroalimentación y comunicación permanente entre los maestros y los alumnos, fortaleciendo los procesos de seguimiento y evaluación. Además, trabajaremos en la promoción de estrategias que combatan el bullying mediante la tolerancia y el respeto. Desarrollaremos mecanismos para incentivar el acompañamiento psicológico y social”.

¿Cuál es el principal problema que tiene Medellín?

Durante una entrevista para el mismo portal, el nuevo alcalde dio a conocer los principales problemas que tiene la capital antioqueña y que piensa acabar con su plan de Gobierno.

“El problema más grave que tiene hoy Medellín es el desempleo, arrastrado por un problema profundo de pérdida de competitividad de la ciudad, comparado con otras ciudades de Colombia y el mundo. Hoy tenemos la tasa de desempleo más alta en los últimos 10 años”.

Asimismo, añadió que “en Medellín les pusimos muchas trabas a los que querían emprender, a los que querían crear empresa y eso ha hecho que muchos emprendedores y empresarios sientan que es difícil crear empleo en la ciudad. La razón en la que se sustenta esa pérdida de competitividad es una pérdida de pertinencia de la educación en sí misma”.